¿Un disfraz de Halloween realmente tiene que usarse una sola vez?
Written by Kenji Tanaka
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Halloween puede ser uno de los ejemplos más claros de cómo la moda puede convertirse en algo desechable.
Cada octubre, las tiendas y las plataformas de comercio electrónico se llenan de disfraces de Halloween: brujas, vampiros, superhéroes, personajes de películas y anime. Transformarnos en alguien —o algo— completamente diferente de quienes somos en la vida cotidiana es una de las grandes diversiones de Halloween.
Pero muchos de estos disfraces están diseñados para una sola ocasión. Después de usarlos durante una noche, pueden no volver a utilizarse nunca y terminar convirtiéndose en residuos.
En ese sentido, Halloween representa un ejemplo extremo de la moda de usar y desechar.
¿Cuántos disfraces terminan en la basura?
Actualmente no existe una estadística mundial confiable que indique cuántos disfraces de Halloween se desechan cada año.
Sin embargo, existen datos de distintos países que permiten dimensionar el problema.
En el Reino Unido, la organización ambiental Hubbub estimó en 2017 que cada año se desechaban alrededor de siete millones de disfraces de Halloween. Se trata de una estimación de hace nueve años y no representa directamente la cantidad actual de residuos. Teniendo en cuenta los cambios que ha experimentado desde entonces el tamaño del mercado de Halloween y la participación del público, es posible que la cifra actual sea aún mayor. Sin embargo, a 2026 no parece existir una estadística nacional confiable en el Reino Unido que actualice esta estimación.
La investigación de Hubbub también encontró que el 69 % de los disfraces de Halloween de aquel momento estaban confeccionados en poliéster y que dos de cada cinco se utilizaban una sola vez antes de ser desechados. Estas cifras también corresponden a investigaciones anteriores y deben entenderse dentro de ese contexto.
Estados Unidos cuenta con un mercado de Halloween todavía mayor. En 2025, la activista de moda sostenible Lexy Silverstein señaló que aproximadamente 35 millones de disfraces de Halloween son desechados cada año en Estados Unidos. Se trata de una estimación proveniente de una fuente activista, no de una estadística oficial del gobierno. Forbes también señaló que no pudo verificar de manera independiente esta cifra.
Al mismo tiempo, la National Retail Federation proyectó que el gasto total en Halloween en Estados Unidos alcanzaría los 13.100 millones de dólares en 2025, de los cuales 4.300 millones corresponderían únicamente a disfraces.
Existe cierta incertidumbre sobre la magnitud exacta de los residuos generados por los disfraces. Lo que sí está claro es que Halloween se ha convertido en un enorme mercado de consumo y que una parte importante de ese mercado está formada por prendas que quizá solo se utilizarán una vez.
El cambio ya está ocurriendo en Colombia
En Colombia no existe una estadística nacional que indique cuántos disfraces de Halloween se desechan cada año. Pero existe otro dato interesante.
En la plataforma de ropa de segunda mano GoTrendier, se vendieron 4.553 disfraces usados de Halloween entre octubre y noviembre de 2024, generando transacciones por aproximadamente 159 millones de pesos.
En otras palabras, ya existe un mercado en el que los disfraces pueden pasar de una persona a otra en lugar de terminar directamente en la basura.
Al mismo tiempo, las plataformas internacionales de comercio electrónico de bajo costo también están entrando en este mercado.
En 2025, Fantastic Night, uno de los principales fabricantes colombianos de disfraces, señaló que los disfraces de muy bajo precio provenientes de plataformas internacionales de comercio electrónico como Temu estaban ejerciendo presión sobre las ventas de los fabricantes nacionales. La empresa produce alrededor de 250.000 disfraces al año y también ofrece prendas de mayor calidad diseñadas para utilizarse durante varios años.
Los disfraces de Halloween también están entrando, por tanto, en un modelo de consumo en el que es posible comprar un producto nuevo y económico cada año para utilizarlo potencialmente una sola vez y reemplazarlo al siguiente.
No existe una cifra pública y confiable que indique cuánto vende Temu específicamente en disfraces de Halloween. Pero la cuestión más importante no es cuánto vende Temu durante Halloween. Es la existencia de un mercado en el que un disfraz que quizá se utilizará una sola vez puede comprarse a un precio extremadamente bajo.
No es necesario comprar un disfraz nuevo cada año
Halloween no exige un disfraz nuevo cada año.
Volver a utilizar el disfraz del año pasado.
Pedir uno prestado a un amigo o familiar.
Buscar un disfraz de segunda mano.
Organizar un intercambio de disfraces.
Utilizar prendas que ya tenemos en el armario.
O tomar una camisa, una chaqueta, un pantalón, un sombrero o algunos accesorios que ya no utilizamos y transformarlos en algo completamente diferente.
De hecho, estas alternativas pueden dejar más espacio para la creatividad.
En lugar de comprar un disfraz terminado, podemos empezar con lo que ya tenemos y preguntarnos qué podemos crear a partir de ello. También puede ser una forma mucho más creativa de relacionarnos con la moda.
Una prenda no pierde su valor después de usarla una vez
En la sastrería, una prenda no está pensada para utilizarse una sola vez y después desecharse.
Puede ajustarse. Su silueta puede modificarse. Los botones pueden cambiarse. Las partes dañadas pueden repararse. Y, finalmente, la prenda puede pasar a otra persona.
Incluso, con el tiempo, una prenda puede adquirir un nuevo significado al convertirse en parte de la vida de quien la usa.
Las prendas que confeccionamos en uniontailors no están pensadas para llegar al final de su valor en el momento en que terminan de confeccionarse. Ese es precisamente el momento en que comienza su vida.
Por eso, cuando pensamos en la ropa, la pregunta no debería ser únicamente ¿qué debería comprar? También deberíamos preguntarnos: ¿cuánto tiempo puedo utilizarla? y ¿quién podría usarla después de mí?
Halloween ocurre una sola vez al año.
Entonces, ¿un disfraz realmente tiene que ser algo que se use una sola vez?
Halloween no tiene que desaparecer. La diversión de disfrazarnos, convertirnos en alguien —o algo— diferente y crear algo nuevo puede permanecer.
Quizás lo que debemos cambiar no es la manera en que disfrutamos Halloween, sino la manera en que pensamos en las prendas que utilizamos para disfrutarlo.
Este Halloween, antes de comprar un disfraz nuevo, abre el armario y mira lo que ya tienes.
¿En qué podrías convertirte con la ropa que ya tienes?