La almilla de la camisa — Una estructura en la espalda
Written by Kenji Tanaka
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Cuando observamos la espalda de una camisa, normalmente encontramos una costura horizontal que atraviesa la parte superior de la espalda, justo por debajo de los hombros.
En Colombia, esta pieza se conoce como almilla. En otros países hispanohablantes también es común el término canesú. En inglés se denomina yoke.
La forma y la profundidad de la almilla pueden variar considerablemente de una camisa a otra. Algunas son profundas, otras más estrechas, y algunas incorporan pliegues o frunces en la parte inferior. Por eso, fácilmente puede parecer un simple detalle de diseño.
Sin embargo, desde el punto de vista del patronaje, existe una razón concreta para su presencia.
La almilla es un corte estructural que permite controlar, en el patrón, el exceso de tela que aparece al adaptar una superficie plana a la forma tridimensional de la espalda.
La espalda no es plana
Al confeccionar una prenda, el patrón es esencialmente plano. El cuerpo humano, en cambio, no lo es.
En la espalda se encuentran, en particular, los omóplatos. Son estructuras tridimensionales y móviles que cambian de posición y de ángulo con el movimiento de los brazos.
Por eso, cuando la espalda de una camisa se plantea simplemente como una pieza plana de tela que debe adaptarse al cuerpo, en algún punto queda un exceso de material.
Si ese volumen no se controla correctamente, pueden aparecer arrugas diagonales alrededor de los omóplatos y hacia la sisa.
El principio de la pinza
En patronaje, este exceso puede controlarse mediante una pinza. En la zona de los hombros, por ejemplo, puede utilizarse una pinza de hombro.
Al recoger ese exceso y cerrar la pinza, la tela plana puede adaptarse mejor a la forma tridimensional del cuerpo.
Sin embargo, en una camisa no siempre se desea que exista una pinza visible en el hombro.
Aquí es donde la almilla adquiere una función importante.

Trasladar la pinza del hombro a la almilla
En el patrón, la pinza del hombro puede cerrarse y trasladar su volumen a la línea de costura de la almilla.
La conformación creada por la pinza permanece, pero ya no es necesario mostrar una pinza independiente sobre el hombro.
En otras palabras:
La pinza no ha desaparecido. Simplemente se ha trasladado el lugar donde se controla ese volumen.
Por eso, la costura de la almilla no es únicamente una línea de diseño. También puede funcionar como una línea de construcción que permite controlar el volumen de la tela para adaptarla al cuerpo.
¿Por qué hay pliegues o frunces debajo de la almilla?
Algunas camisas llevan un pliegue central, pliegues laterales o frunces debajo de la almilla.
No son necesariamente elementos decorativos.
Una vez que la zona de los hombros ha sido controlada mediante la almilla, se puede dejar un volumen adicional en la espalda inferior para facilitar el movimiento.
Cuando llevamos los brazos hacia delante o movemos los hombros, este volumen adicional ayuda a evitar que la espalda de la camisa quede demasiado tirante.
En este sentido, podemos distinguir dos tipos diferentes de volumen:
El volumen que debe controlarse para adaptarse a la forma tridimensional del cuerpo.
Y el volumen que debe conservarse para permitir el movimiento.
La almilla y la tela situada debajo de ella trabajan juntas para resolver ambas necesidades.
Una estructura que sostiene el cuello
La almilla tiene además otra función importante.
Proporciona una base estable para montar el cuello.
En una camisa tradicional, la almilla suele estar construida con dos capas de tela. Por eso, la zona del escote donde se une el cuello también queda reforzada por esta doble capa.
El cuello necesita cierta estabilidad en su base para conservar su forma. Si la zona de montaje está formada únicamente por una capa de tela demasiado fina y blanda, el cuello puede quedar demasiado flojo y perder definición.
La doble capa de la almilla aporta cuerpo y estabilidad a la zona del escote, permitiendo montar el cuello con mayor firmeza.
Por lo tanto, la almilla no solo forma parte de la construcción de la espalda, sino que también funciona como soporte estructural para el cuello.
¿Por qué se llama “yoke”?
La palabra inglesa yoke también resulta interesante.
Originalmente, no era un término relacionado con la indumentaria. Procede del inglés antiguo geoc y se refería a la pieza utilizada para unir animales, como bueyes, para tirar de un carro o de un arado.
Con el tiempo, el término pasó a utilizarse en la indumentaria para una pieza que se ajusta al cuerpo y sostiene la tela que continúa debajo de ella.
La idea de unir y sostener permanece, por tanto, en el origen mismo de la palabra.
Cuando la estructura se convierte en diseño
Hoy, la almilla también se utiliza deliberadamente como elemento de diseño.
Su profundidad puede modificarse, las costuras pueden hacerse más visibles y pueden utilizarse tejidos en contraste.
Pero detrás de esa línea visible existen razones de patronaje y de construcción:
Controlar el volumen de la tela para adaptarlo a la forma tridimensional del cuerpo.
Conservar el volumen necesario para permitir el movimiento.
Y crear una base estable para montar el cuello.
Una sola costura horizontal en la espalda puede cumplir, por tanto, varias funciones al mismo tiempo.
Por eso, cuando observamos la almilla de una camisa, vale la pena verla como algo más que un detalle de diseño.
La almilla es una estructura que permite adaptar una tela plana a la forma tridimensional de la espalda, controlar el volumen necesario y proporcionar soporte al cuello.
Y esa estructura, por sí misma, termina convirtiéndose también en parte del diseño.